No cabe duda que hoy amanecí poeta
y la claridad del cielo
que penetra sagazmente en mi pupila
me sabe a vil mentira
Mortal mi anhelo te sofoca
hondo suspiro que de tu boca
delata el hastio y mudo martirio
martirio que te es quererme
Soy como tantos aduladores
que sin ilusiones de romanticismos
mido mi vida en cucharaditas de café
incrustando mis miedos en las piedras
y poniendole unas flores a la tumba de tus remordimientos
Voy por el mundo sin desengaños
robándole un beso a quien me siga
pues el verdadero hombre roba, no imita
de imitar ya me basta contigo
Soy tu amor ligero y caprichoso
de esos que le dan la mano al olvido
y se esfuman,
batiendo compases en tus meditaciones
¡Que profunda sera mi muerte querida!
¡Salud lágrima!
¡Salud soledad mía!
que alegre estoy...
No cabe duda
que hoy amanecí poeta
No hay comentarios:
Publicar un comentario