¿En donde te escondiste amado?
Que me dejaste atorado semejante gemido
Como vil ciervo huiste
Habiéndome herido
Sali tras ti aclamando, y eras ido
Te perseguí por los montes y las riberas
Cogí unas flores
Y enfrente a las fieras
Hundiendome en los calores
de las rollizas fronteras
Ahora el grito llena tu cuerpo muerto
Y de desdeñoso espanto corrí de quien solía
Cazar alimento en la selva umbrosa
Yo quebrantada con mustia agonía
Despotricando mi alma congojosa
Reclama a la muerte gloriosa
Con que corona y premia un rechazo al olvido
Que del trance rabioso
Saldrá triunfante
Huiré cual cierva doliente
Llorando amargura
Sonando espesura
Clavando en mi cuerpo
La flecha que del cazador quito la vida
Y el monte con su gloria perdida
No hay sino lamentar mi desventura
No hay comentarios:
Publicar un comentario